Quería regalar un album con fotos de nuestra boda a todos los invitados que no utilizan ordenador , ni cámaras digitales. Andaba pilladita de tiempo y quería un sistema sencillo, pero a la vez resultón.
Y mirando una web de encuadernación japonesa vi los libros abanico. ¡ Justo lo que buscaba!
El que ilustro aquí es uno de los que hice, el que regalamos a Alfonso.
Ingredientes:
Para el cuerpo
- cartón reciclado comprado en una hoja de 50x 70
- cordón de cuero
- una cuenta de cristal de murano para el cierre
La ¿ portada y la caja?
- papel tailandés de color violeta
- y una tirilla de un retal de papel de aguas en tonos amarillos, para contrastar un poco.
A piece of cake!, es decir, fácil, fácil... aunque diseñarlo no lo fue tanto, la verdad. Una nota: la caja mantiene el libro plegado aunque el cordón no lo cinrcunvala ( en otros modelos se mantiene cerrado porque el cordón lo rodea). El cordón puesto de este modo, permite que el album se pueda colgar desplegado. Y otra: la caja llega sólo hasta la solapa del libro.
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