Yo pintar no pinto mucho ( queda a la vista), pero... cuando vi el papel de acuarela en la tienda en la que compro los papeles para encuadernar me dije: ¡ este papel quiero probarlo!

Estuve  unos días de vacaciones en Cabo de Gata y me dije, ummmm, un libro que me recuerde esta deliciosa playa...ummmm. Hice unas fotos y me lleve un poco de arena.

La primera intención era imprimir la foto en el papel de acuarela. Pero, me lancé a dibujarla yo y mancharla con un poco de color. Luego, en el lugar de la arena, pegué la arena traída de la playa, salpicando algún resto de conchas y nácar. Quedó simpático. Aunque supongo que el resultado mejorará ostensiblemente si se domina la acuarela. Eso sí, el papel quedó aprobado. Se trabaja muy bien.

Un truco: conviene fijar la acuarela o el dibujo con un fijador específico, fácil de encontrar en tiendas bien surtidas de bellas artes. Cuando fui a preguntar me comentaron que la acuarela no se suele fijar, pero claro, aquí se va a manosear , es distinto a colgarla en la pared.

Como en todos mis libros marinos, los cuadernillos alternan hojas de color blanco, azul y amarillo o naranja: Sol, cielo, nubes, mar, espuma, arena. Y ... los cantos están escofinados.

La cinta de registro es el cabo de una red de pesca y la cierra una caracola. Basta con poner un cartoncito sobre la mesa, encima la caracola y darle un golpe seco con el punzón. Si queréis caracolas en vuestras cintas de registro, haceos con un buen arsenal, porque una de cada dos se rompe al hacer el agujero.