El año pasado me dio por el mar. ¡ La nostalgia! Y elaboré toda una colección de cuadernos marinos. Recordándolos, me hacen gracia los detalles. Aquí los dejo, sin más comentarios. Sólo el de que cada cosa procede de una playa o de un viaje. O , vale, de la estupenda tienda de cuentas de mi ciudad.