Publicidad:
La Coctelera

Categoría: Mis libros

Libros de firmas

Arantxa | 13, jul

Poca gente hace ya fotos en papel, así que los albumes están de capa caída. Pero en un formato muy parecido ( sin la hoja de cristal) parece que están en auge los libros de firmas.

En la foto la caja de conservación del último que nos han encargado, para que pusiesen sus dedicatorias los invitados a una boda.

Para este formato da mucho juego el falso encartonado ( permite lomo con nervios) y un material que está haciendo furor en las tiendas de Madrid, el HC, un simil-piel muy apañado. Permite también el repujado y otras técnicas propias de la piel, que como veis en la foto de arriba utilizamos para personalizar el libro con las iniciales de los novios.

Cuerpo con papel cansón crema, cortado a la medida requerida, y cosido con cintas, para que se abra más y mejor. Pastas con un bonito papel, elegido según la ocasión en la que haya que firmar, y el simil-piel.

Un detalle: conviene poner una cinta en en el interior de la caja de conservación que sobresalga una vez que se ha metido el libro, así, éste será más fácil de sacar, pues no habrá que tirar del lomo del libro, sólo de la cinta. Se puede rematar con una cuenta que sirva de tope. La cinta se dispone de forma que saliendo de un lateral interior de la caja, el libro se ponga encima, esto es, quede por debajo de la delantera del mismo, y la saquemos de la caja por el otro lateral.

Este otro libro de firmas lleva un papel creado por nosotros mismos a partir de la impresión de una fotografía, también propia. Seguimos investigando en ello, la impresión de fotos, pues nos permitirá crear libros de firmas totalmente específicos para cada ocasión. Por ejemplo, para una exposición, con motivos de la misma en la portada.

La web libro de artista ha abierto un foro sobre la impresión de fotografías más que interesante: http://librodeartista.ning.com/group/fotografaylibrosdeartista

Exposición de nuestro taller de encuadernación

Arantxa | 25, jun

Hola, hola,

¿ Vives en Alcalá de Henares ?

Pues te invito a visitar la exposición del taller de encuadernación Gilitos. Está en el centro cultural ( avenida de los jesuitas s/n), hasta el sábado, de 10 a 14 y de 16 a 22 horas. La entrada es libre.

Podrás ver los trabajos de los alumnos de los tres niveles de la escuela: cuadernos en blanco,albumes de fotos, libros de firmas, carpetería, restauraciones sencillas, re-encuadernaciones de obras literarias, en papel, tela y piel.

Compartimos espacio con el taller de cerámica, que ofrece también mucho interesante que ver.

En la foto mi último trabajo del curso, una encuadernación de Lyon, en pergamino y piel, propia del siglo XVI,  junto al libro con caja de conservación de una compañera.

Nuestro `León el Africano´

Arantxa | 25, may

Ya conté que estaba desmontando uno de mis libros preferidos León el africano, de Amin Maalouf, para re-encuadernalo. ¡ Ya está listo!

Era una edición en tapa blanda, pero cosida. Así que, lo primero fue descoserla con paciencia. Se va al centro de cada cuadernillo y con el rejón se cortan los hilos. Cuadernillo a cuadernillo hasta que está todo descosido. Se reagrupan los cuadernillos y se revisa pliego por pliego. A veces, quedan agujeros donde estaba el cosido. Se restaña con filmoplast ( un papel que se adhiere con una plancha). Se intenta, me aconsejaron, poner lo menos posible, para no engordar mucho el lomo. Luego, se vuelve a coser el libro. Este fue trabajosillo, tenía seis surcos de cordel y no quisimos dejar los agujeros, así que lo cosimos ( Javi lo cosió) con seis cuerdas.

Una vez cosido, sacamos la media caña y el cajo, le colocamos una cinta de registro, la cabezada, el refuerzo de solapa sin solapa ( porque iba a ir encartonado), el refuerzo de fuelle... Hicimos la lomera con sus nervios de cartón. Las tapas con sus gracias y sus agujeritos para los cordeles. Montamos las tapas...

Y le pusimos un lomo de piel, chagren verde, y una banda en la delantera. Elegimos esta encuadernación a la holandesa porque queríamos rotular en el borde del libro una de las primeras frases de éste: "Soy hijo del camino, caravana es mi patria y mi vida la más inesperada travesía". Una frase que por la época en que descubrí a este autor ( gracias a unos buenos amigos que me lo regalaron), me hacía realmente soñar. Aún podría, creo, suscribirla como deseo.

Completamos la cubierta de la tapa con un papel de mapa que envolvía un regalo que nos trajo alguna estudiante de Japón. No recuerdo el regalo, pero el papel me gustó, así que lo desenvolví con sumo cuidado y lo guardé para cuando llegará la ocasión.

Quedaban las guardas. Odio el sistema de guardas pegadas a tapa y primera página que había practicado hasta ahora. En los encartonados jamás de los jamases me había quedado bien. Así que busqué por ahí alternativas y las encontré en Aquisencuaderna.com, (¡ bendita página!, tenéis el enlace en la columna de la izquierda). La alternativa: charnelas y guardas catalanas. A esas alturas estaba hasta el moño de currar en el libro y no quise poner charnelas de piel, para no chiflar más, así que opté por unas de moaré. Y luego las guradas catalanas en papel de aguas.

Lo del dorado...¡¿ cuándo cuándo yo tendré, un lomo dorado bieeeen?!. Bueno, al menos está pasablillo.

Detalles marinos

Arantxa | 17, abr

El año pasado me dio por el mar. ¡ La nostalgia! Y elaboré toda una colección de cuadernos marinos. Recordándolos, me hacen gracia los detalles. Aquí los dejo, sin más comentarios. Sólo el de que cada cosa procede de una playa o de un viaje. O , vale, de la estupenda tienda de cuentas de mi ciudad.

Cierre con imán y grullas japonesas

Arantxa | 16, abr

Este cuaderno dio más de un dolor de cabeza.

Había visto en una librería esos de la marca Paperblank que se cierran con un imán ( el sistema y el cosido son diferentes del que explico) y me pico lo de hacerme yo un modelo que se cerrase con un imán.

El primer dolor de cabeza fue encontrar el imán. Que al final resultó, como tantas veces, más fácil de lo que había pensado: la ferretería más cercana.

El cuerpo del cuaderno es sencillo: pliegos tamaño octavilla, cosidos a la greca, pero con cintas, para que se pudiese abrir más.

Eso sí, cuando elegí el papel para las tapas, me dí cuenta de que ninguna cabezada de tienda casaba con esos plateados y rojos. La hice a mano. Fue divertido.

También hice a mano la cinta de registro. Fue mucho más sencillo, una simple trenza, terminada con una cuenta de cristal, en la línea de brillos del papel de la cubierta.

La tapa: es la normal de un libro de tapa suelta con lomo cuadrado, más un añadido. El añadido: el largo de las tapas, el ancho de la delantera del libro más dos cartones, y una solapa que quedará sobre la portada. En el envés de la solapa dibuje el imán, y luego, con el bisturí rebajé el cartón para incrustrarlo y que se notará lo menos posible, una vez cubierta de papel. Mismo procedimiento a la misma altura en la tapa. Y listo para forrar.

El papel se llama chiyogami, un papel japonés que imita los dibujos de los kimonos de siglos preteritos. Lo compré en Londres, en Shepherds. Es increíble lo bien que se trabaja el papel japonés. Este me dio un pequeño dolor de cabeza, pero fue un despiste mío: puse las grullas boca abajo. Ala, a desmontar el cuadernito y volverlo a hacer con las grullas volando hacía arriba.

¿Pintas? Pues, ya tienes cubiertas

Arantxa | 15, abr

Yo pintar no pinto mucho ( queda a la vista), pero... cuando vi el papel de acuarela en la tienda en la que compro los papeles para encuadernar me dije: ¡ este papel quiero probarlo!

Estuve  unos días de vacaciones en Cabo de Gata y me dije, ummmm, un libro que me recuerde esta deliciosa playa...ummmm. Hice unas fotos y me lleve un poco de arena.

La primera intención era imprimir la foto en el papel de acuarela. Pero, me lancé a dibujarla yo y mancharla con un poco de color. Luego, en el lugar de la arena, pegué la arena traída de la playa, salpicando algún resto de conchas y nácar. Quedó simpático. Aunque supongo que el resultado mejorará ostensiblemente si se domina la acuarela. Eso sí, el papel quedó aprobado. Se trabaja muy bien.

Un truco: conviene fijar la acuarela o el dibujo con un fijador específico, fácil de encontrar en tiendas bien surtidas de bellas artes. Cuando fui a preguntar me comentaron que la acuarela no se suele fijar, pero claro, aquí se va a manosear , es distinto a colgarla en la pared.

Como en todos mis libros marinos, los cuadernillos alternan hojas de color blanco, azul y amarillo o naranja: Sol, cielo, nubes, mar, espuma, arena. Y ... los cantos están escofinados.

La cinta de registro es el cabo de una red de pesca y la cierra una caracola. Basta con poner un cartoncito sobre la mesa, encima la caracola y darle un golpe seco con el punzón. Si queréis caracolas en vuestras cintas de registro, haceos con un buen arsenal, porque una de cada dos se rompe al hacer el agujero.

Libro de firmas franco-japonés

Arantxa | 14, abr

Esta Semana Santa he sacado todos los libros, albumes, cuadernos y demás que tenía por ahí, de lo hecho en estos dos años. No mucho, la verdad, porque la mayoría de las cosas las he ido regalando.

Un compañero de clase guarda un ejemplar de cada modelo que trabajamos en la escuela. Buena idea. Para mí llega un poco tarde, pero... ¡ puedo ponerme a hacerlos ahora!

En fin... aquí una de mis "obras", el libro de firmas-album de fotos que hice para nuestra boda, en octubre del año pasado.

Simple, pero con un forro para mi especial. La tela del lomo es seda francesa, encontrada en los retales de Sheperds en un delicioso viaje a Londres. El papel es wasi, papel japonés, traido por una amiga, Yukari, cuando vino de visita a España la pasada primavera.

Un detalle que me gusta, aunque no se ve en la imagen, es que las cabezadas están hechas a mano. Son de piel de cabra, en violeta. La cinta de registro también es hecha en casa.

Un consejo: al hacer la caja de conservación de un album de fotos, tened en cuenta que el lomo engordará cuando esté lleno. Mejor tomar las medidas, tras rellenar el album con papeles, como se hace cuando se coloca en el burro para sacar el cajo.

Lo mejor... está dentro. Las cosas tan cariñosas que escribieron nuestros familiares y amigos.

Un encargo especial

Arantxa | 6, abr

Este album de fotos tiene toda una historia.

La abuela de un amigo nació en Argentina en 1921. De padres españoles, aún era una niña cuando regresó a la península. Pero siempre recordó su casa de allá.

Su nieto estuvo en Argentina en 2007 y decidió pasarse por la antigua casa de su abuela y hacer unas fotos de cómo era ahora la fachada, la calle, el tren que la abuela recordaba que pasaba al lado.

Nos comentó que quería regarlárselas y le propuse este album de fotos, con un papel de mapamundi que encontré en una tienda de Madrid y que me encanta. ¿ Por qué no hacer una portada con el trozo en que se ve Argentina y de refilón España?

En la contraportada, las antípodas, que la cosa quede geográficamente correcta.

Pretende ser un album muy sencillo y por eso no lleva guardas, utiliza una de las páginas del mismo como tal. Para diferenciarlas del resto, un pequeño corte decorado en las esquinas.

El cuerpo está hecho con cartulina y papel cristal, encoladas, sin cosido. Armado en tapa suelta, con el método de "falso encartonado". Las tapas están forradas con el papel de mapamundi mencionado, reproducción de un antiguo mapamundi. Y el lomo con un material que llaman HC , que imita la piel y permite las mismas técnicas que ésta: resaltar falsos nervios, dorado, gofrado... pero a menor precio y con la facilidad de no tener que chiflarla.

Lo de dorar es todavía una asignatura pendiente para mí. Lo hacemos calentando los hierros en un infiernillo eléctrico y ... a veces falta paciencia para esperar a que estén en el punto exacto de calor. Te pasas y quemas el HC o no llegas y apenas se marca el dorado, y al repasarlo, no coincides sobre la huella anterior. Lo que, si se trata de letras, puede ser nefasto. Nefasto solución tejuelo.

Pero insistiré, insistiré e insistiré... Ya os contaré de mis progresos. ( Cuando los haya)